No me gustan los
realitys, es mas, diría que los odio, y
ultimamente en televisión nacen por todos los canales como la mala hierba.
Y es que en España si de algo nos regocijamos, no es de
sabiduría, sino mas bien, en que conocemos los secretos del vecino de al lado, y quizás es por eso, que en un
país de cotillas, triunfen los programas donde se pone a la luz las vergüenzas ajenas de personas anónimas para casi todos salvo los conocidos.
Véase desde
archiconocido Gran Hermano, a otros que quedaron
rápidamente en el olvido como el Bus, Hotel
Glam y un largo
etcétera de
horteradas sin fin.
Pero hay uno en concreto en el que he
caído como otro mas de los millones de cotillas que tiene éste
país, y no sé si por ser uno mas, o por ser algo diferente me ha enganchado, pero sobre todo me ha enganchado por algo, donde se hace. Se trata de
Pekin Express, un programa mitad gran hermano con sus disputas y cotilleos, mitad la isla de los famosos por sus penurias, y mitad la vuelta al mundo de
Willy Fog que tanto me gustaba, pero sobre todo y ante todo, me hace evocar recuerdos de un
pais y unas gentes que cautivan de verdad, los chinos. Un
país para disfrutar y perderse (
cosa fácil ) en el que dentro del cambio brutal en cultura respecto a nosotros, es por otro lado bastante parecido, nos gusta disfrutar de la vida, la calle, los amigos y por qué no de la buena comida, aunque con gustos muy diferentes.
Pues eso
Pekin Express me ha enganchado, me recuerdan sitios que disfruté, comida que sufrí, y las gentes que admiré.
Será que soy otro
friki mas de los
realitys....?
PD: Éste año no han subido a la Gran Muralla pero el año anterior sí, y como yo disfruté y sufrí la visita, os dejo con un par de fotos de esta maravilla de la humanidad.
