

No hablaré de política, ni de Garzón, ni de la transición, ni de Franco, ni siquiera de la Guerra Civil, porque esa opinión es demasiado personal como para compartirla en un blog.
Simplemente diré que ojalá fueran cero los desaparecidos en cunetas y montes españoles, porque todo el mundo tiene derecho a enterrar, ó no, a sus muertos, y porque todos tenemos derecho a saber; porque las transiciones tienen que tener también un fin, me gustaría que todos los familiares de fusilados tuvieran la ley a favor y por qué no decirlo el apoyo de la sociedad para poder por fin terminar una transición que nunca acaba.




